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martes, 8 de noviembre de 2016

Presencia de campos electromagnéticos en el puesto de trabajo: Fuentes, efectos y sensibilidades

En nuestro lugar de trabajo nos podemos encontrar expuestos a campos electromagnéticos (CEM) provocados por una gran variedad de fuentes diferentes, Esta exposición puede provocar efectos para nuestra salud, tanto de forma directa como indirecta.


FUENTES DE CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS

Hoy en día, formando parte de la sociedad tecnológica en la que vivimos, todos nosotros nos encontramos expuestos a multitud de fuentes, como pueden ser equipos eléctricos, telefonía, etc.


La mayoría de estas fuentes producen niveles bajos de exposición, por lo que es muy poco probable que en la mayoría de actividades laborales comunes nos encontremos con nivel de exposición que superen los niveles de actuación o los valores límite de exposición establecidos en la normativa.

Ejemplos de fuentes de CEM en actividades laborales comunes:


En comunicaciones inalámbricas:
- Utilización de teléfonos inalámbricos (incluidas las estaciones de base para teléfonos inalámbricos, DECT)
- Utilización de teléfonos móviles
- Utilización de dispositivos de comunicación inalámbrica (por ejemplo wifi o bluetooth)

En oficinas:
- Equipos audiovisuales (por ejemplo, televisores, reproductores de DVD)
- Equipos audiovisuales que contengan transmisores de radiofrecuencias
- Equipos y redes de comunicación por cable
- Ordenadores y equipos informáticos
- Generadores eléctricos de aire caliente
- Ventiladores eléctricos
- Equipos de oficina (por ejemplo, fotocopiadoras, destructoras de papel, ...)

En infraestructuras (edificios y/o terrenos)
- Sistemas de alarma
- Aparatos domésticos y profesionales 
- Aparatos de alumbrado, por ejemplo iluminación de superficies y lámparas de mesa

Esta es una pequeña lista de fuentes generadoras de estos campos, ni mucho menos exhaustiva.

Cabe indicar, que en todos los casos, la magnitud del campo electromagnético generado disminuirá rápidamente al aumentar la distancia a la fuente.Así, la exposición de los trabajadores, podrá verse reducida si se puede restringir el acceso a las zonas próximas, o se pueden alejar al máximo de los puestos de trabajo.


EFECTOS PARA LA SALUD DE LA EXPOSICIÓN A CEM


Los campos electromagnéticos presentes en el trabajo pueden causar efectos directos o indirectos. Los primeros son aquellos derivados de la interacción de los el organismos, y pueden ser tanto de naturaleza térmica como no.
Además, encontraríamos otros efectos, indirectos, como resultado de la interacción de algún objeto en el campo electromagnético.


Efectos directos:

  • Vértigo y náuseas provocados por campos magnéticos estáticos (normalemente asociados con el movimiento, pero que también pueden darse sin él)
  • Efectos sobre órganos sensoriales, nervios y músculos, debidos a campos de baja frecuencia (hasta 100 kHz)
  • Calentamiento del cuerpo entero o de partes de este debido a campos de alta frecuencia (a partir de 100 kHz); por encima de uno cuantos GHz, el calentamiento se limita a la parte más superficial del organismo.
  • Efectos sobre nervios y músculos, y calentamiento, debidos a frecuencias intermedias (10-100 MHz)

Efectos indirectos:

  • Interferencias con equipos y otros dispositivos médicos electrónicos
  • Interferencias con dispositivos o equipos médicos implantados (marcapasos, desfibriladores cardíacos,...)
  • Interferencias con dispositivos médicos llevados en el cuerpo, coo la bomba de insulina
  • Interferencias con implantes pasivos (prótesis, clavos, alambres, placas de metal, ...)
  • Efectos sobre piercings, tatuajes y arte corporal
  • Proyección de objetos ferromagnéticos sueltos en campos magnéticos estáticos
  • Activación ivoluntaria de detonadores
  • Incendios o explosiones resultantes de la ignición de materiales inflamables o expolsivos
  • Choques eléctricos o quemaduras producidos por corrientes de contacto al tocar un objeto conductor en un campo electromagnético y uno de ellos está conectado a tierra, mientras que el otro no.


TRABAJADORES ESPECIALMENTE SENSIBLES

En función de las fuentes existentes, y de los efectos, tanto directos como indirectos, deberemos tener en cuenta la presencia de personal especialmente sensible para evaluar adecuadamente el riesgo:


Trabajadores que llevan implantados dispositivos médicos activos


Por ejemplo: marcapasos, desfibriladores cardíacos, implantes cocleares, prótesis del oído interno, etc.

Debido a que los campos electromagnéticos fuertes pueden interferir en su funcionamiento normal.
Los fabricantes de estos productos ya deben garantizar que los mismos son razonablemente insensibles a interferencias. A pesar de eso, y ante intensidades de campo por encima de los niveles de referencia, podrían dar lugar a una disfunción que pusiera en riesgo vital al trabajador.

Alguna de las situaciones que daría lugar a una evaluación específica para este tipo de trabajador sensible serían:
  • Utilización de teléfonos inalámbricos
  • Utilización de teléfonos móviles
  • Utilización de dispositivos de comunicación inalámbrica
  • Equipos audiovisuales que contengan transmisores de radiofrecuencia
  • Aparatos de alumbrado activados por RF o microondas
  • Sistemas de vigilancia de artículos e identificación por RF
  • Borradores de cintas o discos duros
  • Detectores de metal
  • Trabajos con turbinas eólicas
  • Cargadores de baterías, industriales o de uso profesional
  • etc..
Estos campos suelen estar muy localizados, y los riesgos normalmente pueden controlarse bien siguiendo algunas precauciones simples sobre la base del asesoramiento e instrucciones del equipo médico que le haya puesto el implante.


Además de este perfil de trabajador sensible, también encontramos:


  • Trabajadores que llevan dispositivos médicos pasivos que contienen metal (prótesis articulares, clavos, placas, tornillos, grapas quirúrgicas,....)
  • Trabajadores que llevan en el cuerpo dispositivos médicos (Bombas externas de administración de hormonas)
  • Trabajadoras embarazadas

Para este grupo de trabajadores con riesgos particulares, la presencia de campos intensos muy localizados no suele entrañar riesgos. En cambio, si que estará expuestos a riesgos  cuando sea probable que la en la actividad laboral se generen campos por encima de los valores de referencia, como por ejemplo:
- Antenas de estación de base dentro de la zona de exclusión designada del operador
- Aparatos de alumbrado activados por RF o microondas

Encontrarás información exhaustiva sobre este tema en los siguientes documentos:

Guía no vinculante de buenas prácticas para la aplicación de la Directiva 2013/35/UE - sobre campos electromagnéticos - Volumen 1: Guía práctica

Guía no vinculante de buenas prácticas para la aplicación de la Directiva 2013/35/UE - sobre campos electromagnéticos - Volumen 2: Casos prácticos

Guía no vinculante de buenas prácticas para la aplicación de la Directiva 2013/35/UE sobre campos electromagnéticos - Guía para PYMES

martes, 17 de febrero de 2015

Efectos sobre la salud de la exposición a campos electromagnéticos.


Vivimos rodeados de ondas electromagnéticas de todo tipo, emitidas por infinidad de aparatos eléctricos y electrónicos. Aunque no se vean, ni se noten, eso no significa que no puedan provocar efectos negativas sobre nuestra salud. 
 
 

EFECTOS SOBRE LA SALUD
 
En una reunión convocada en Lyon por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un global de 31 expertos de 14 países han revisado los datos científicos disponibles sobre la cuestión a lo largo de una semana, y han acabado concluyendo que las radiaciones electromagnéticas de los teléfonos móviles han de ser  clasificadas como “posible carcinógeno para las personas”.

En el caso concreto de la radiaciones emitidas por equipos móviles, los expertos han observado que hay una relación estadística entre el uso de la telefonía móvil y dos tipos de tumor intracraneal (el glioma y el neuroma acústico).
 
Además de estos posibles efectos sobre la salud, se han realizado numerosos estudios que han demostrado efectos entre la exposición a ondas electromagnéticas y el sueño.
Se ha demostrado, por ejemplo, que la exposición a los sistemas de comunicación por móvil (GSM) influyen en la excitabilidad cortical y por ende, sobre la arquitectura del sueño.
 
ANTE ESTOS EFECTOS PERJUDICIALES, ¿QUÉ PODEMOS HACER?

La mejor defensa ante las radiaciones es la distancia. Cuánto más alejamos las fuentes de emisión, más disminuye la intensidad de las ondas.

En este sentido, podemos proponer una serie de consejos, a aplicar en nuestra vida diaria, que van en el sentido de disminuir al máximo la exposición de nuestro organismo a las radiaciones electromagnéticas:

En el dormitorio, tanto por los efectos sobre el sueño, como por los efectos que puede provocar la exposición continuada, debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones:
  • No colocar aparatos eléctricos o electrónicos en nuestras mesillas de noche ni cerca de las camas. El aparato eléctrico más próximo debería estar al menos a 1 metro de distancia de nuestra cama
  • Evitaremos poner lámparas halógenas o fluorescentes
  • Evitaremos radiorelojes o despertadores eléctricos, ya que además del campo eléctricos, su transformador genera un fuerte campo magnético.
  • No tener teléfonos inalámbricos, móviles o equipos wifi en el dormitorio, o al menos apagarlos por la noche. No instalaremos nunca routers inalámbricos ni puntos de acceso wifi en el dormitorio.
  • No instalar cables eléctricos, enchufes o regletas debajo de las camas, mesas, sillas ni sofás.
  • Comprobar que hay al otro lado de la pared de la cama (vecinos, otra habitación o la calle), ya que pueden existir equipos electrónicos o eléctricos que emitan campos electromagnéticos y que atraviesan la pared. Especialmente importante es vigilar que no haya un frigorífico, ya que su compresor eléctrico genera un gran campo magnético durante todo el día.
  • Evitar el uso de mantas eléctricas y todo tipo de calefactores eléctricos para las camas, al menos cuando estemos acostados, ya que generan también fuertes campos eléctricos y magnéticos

 En el ámbito doméstico, debemos tener en cuenta también lo siguiente:
  • Con los portátiles, no trabajaremos con ellos encima de nuestras piernas. Aunque es una práctica muy generalizada, sería recomendable separarlo, al menos, 30 cm de nuestro cuerpo
  • Evitar el uso de teléfonos inalámbricos domésticos. La base de carga de estos teléfonos emite radiaciones continuamente. En todo caso, no instalar las bases de carga en los dormitorios ni en paredes contiguas a los mismos.
  • En la cocina, nos separaremos un mínimo de 0,5 m de los electrodomésticos en funcionamiento, como licuadoras, batidoras, tostadoras, vitrocerámicas, etc…; y un mínimo de 1 metro de lavavajillas, lavadoras y microondas.
  • Evitar las cocinas de placas de inducción por el gran campo magnético que generan.